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Obras
y donaciones, que pueden aproximarse a los 400 millones de pesos, han marcado
la presencia del ingeniero Segundo Antonio González en Chinácota.
Deportistas, artesanos, establecimientos educativos y organizaciones comunales
han sentido su mano generosa, desde su regreso a la tierra de sus afectos. Hace
un año, cuando llegó como invitado especial a la Feria Internacional
de San Nicolás, sólo podían identificarlo en Chinácota
sus condiscípulos del Colegio San Luis Gonzaga y sus parientes. Hoy es,
seguramente, el personaje más apreciado y respetado en la región. El
ingeniero González Cárdenas logró a pulso la culminación
de una brillante carrera profesional, que lo condujo a una destacada posición
en ECOPETROL. Sus afanes lo llevaron, posteriormente, a la empresa privada, donde
el éxito le abrió sus puertas. Ahora es un hombre de negocios, respetado
en Colombia y en el exterior por sus conocimientos en materia de exploración
y explotación de petróleo. Su condición de Gerente General
de Omimex de Colombia, lo lleva por diversos lugares del mundo y le aparta espacios
en los debates de alta economía. Se
mueve en los más importantes círculos sociales del país,
donde los voceros del gobierno y los protagonistas de la política nacional
lo tratan familiarmente. En
sus fronteras ronda, en estos días, la posibilidad de una curul en el Senado
de la República, que puede convertirse en realidad si su mundo de negocios
se lo permite. Chinácota
ha vuelto a soñar desde la aparición de Segundo Antonio González.
Parece un cuento de hadas, pero los resultados se recrean con las brisas matinales,
que tiran al viento las cabelleras de las colegialas de la urbanización
"Nohora Puyana", cuando cruzan el puente inaugurado la semana pasada.
La algarabía de los deportistas en el Coliseo cubierto y en el estadio
de fútbol, tiene sabor de gratitud y las bandas marciales de algunos establecimientos
educativos se han engalanado con nuevos uniformes. Los
estudiantes del Instituto Agropecuario, procedentes del sector rural, llegan ahora
en las sillas de primera clase de un moderno bus, entregado el pasado 23 de abril,
y los artesanos muestran en la Casa de la Cultura los productos logrados con la
capacitación de expertos procedentes de Villa de Leiva. |