Intervención del Ingeniero Segundo Antonio González Cárdenas, con motivo de la inauguración del Coliseo del Colegio San Luis Gonzaga
Señores ex rectores, ex docentes, ex alumnos, señor rector, profesores, distinguidos invitados:

El Colegio Nacional San Luis Gonzaga de Chinácota, del cual soy orgullosamente egresado, es sin duda una institución de gran importancia para nuestro Municipio, por la influencia que ha tenido durante un siglo, en la formación de sus conciudadanos.

Yo siempre he sido un convencido de que el ser humano es forjado en gran parte, por sus vivencias de la niñez y las raíces de donde procede. No tengo duda de que la crianza del hogar y la formación que el infante, y posteriormente el adolescente, recibe en las instituciones educativas, marcan en gran parte el carácter del futuro adulto. Con esto quiero decir, que lo que hoy soy yo como persona y como profesional, se lo debo en gran parte a la formación que tuve en mi niñez y adolescencia y en esta formación sin duda alguna, contribuyó nuestra amada institución educativa, el Colegio San Luis Gonzaga. Los valores que han guiado mi quehacer en vida, tienen aquí sus raíces.

Por esta razón, el mensaje que deseo dejar, está fundamentado en lo que ha sido mi experiencia de vida; y es recordarles, en este caso como Norte Santandereanos, que nuestro deber es retribuir a la comunidad y a la sociedad, lo poco o mucho que hayamos recibido de ella. Esta retribución debe estar guiada siempre sobre la base de apoyar el bien común, de apoyar decididamente las acciones que impacten en el mejoramiento de la calidad de vida de nuestras comunidades.

Y en esto, los Norte Santandereanos debemos ser ejemplo de integración y fraternidad, en procura del desarrollo armónico de nuestros pueblos.

Estamos hoy presentes en este acto, directivas, profesores, ex alumnos del colegio y además distinguidos invitados; varios de ustedes son testigos, que en la medida de mis posibilidades, he apoyado diversas obras de desarrollo para esta tierra en la que crecí y a la cual le debo mis recuerdos más preciados. Sin embargo, las obras en sí mismas no son lo importante; éstas pueden ser pequeñas, medianas o grandes. Lo importante, como quiero señalar con mi mensaje, es la actitud y el deseo que debemos tener todos, para aportar a la comunidad en busca del mejoramiento de sus condiciones de vida. Para esto solo necesitamos tener como uno de nuestros valores, el deber de retribuir a nuestra sociedad, el deber de aportar al bien común. No importa la cantidad, el tamaño o la clase de aporte que podamos dar; lo único relevante es la actitud que como personas tengamos para con nuestros conciudadanos.

Un ejemplo de esta actitud fue la del Reverendo Padre Luis María Figueroa, fundador del Colegio. Con su aporte sembró una fértil semilla. Por tanto, reitero, lo importante está en la actitud que debemos todos tener; si todos practicamos este valor y sembramos una semilla, por pequeña que sea, tendremos un futuro mejor para nuestras gentes.

Es para mí un orgullo participar en este evento dentro del centenario, porque nos evoca en todos los egresados, múltiples experiencias que nos forjaron en la vida.

Para toda la comunidad del San Luis Gonzaga, mi más fraternal saludo.

Colegio San Luis Gonzaga de Chinácota. 11 de noviembre de 2006.

El ingeniero Segundo Antonio González, benefactor del Colegio, y el rector de la Institutción, Dr. Pedro Julio Pezzotti Lemus, cortan la cinta de inauguración del Coliseo construido sobre la cancha deportiva "Arturo Vieira Moreno".

El ingeniero González Cárdenas donó las estructuras y la mano de obra.

La cubierta, comprometida por la Administración Departamental no llegó; se informó que será instalada en los próximos días. La Administración Municipal, encabezada por doña Nubia Rosa Romero, la empresa de Energía Electrica y los ex alumnos se vincularon a la obra con aportes económicos. La asociación de ex alumnos y egresados se encargó de la gestión.