Análisis/La visita de Bush al país y el futuro de los biocombustibles
Segundo Antonio González C./Consultor

Como es ya conocido, en el año 2005 el secretario de Agricultura de Estados Unidos anunció que el gobierno lideraría la demanda de biocombustibles, para que en poco tiempo el transporte en los Estado Unidos utilice entre 15 y 20 por ciento de biocombustibles.

Sin duda alguna los riesgos del calentamiento global y el potencial desabastecimiento de petróleo fueron detonantes para el desarrollo de la industria de biocombustibles. El mismo presidente Bush ha afirmado que cree en el biodiesel y que este va a jugar un rol importante en el plan energético nacional.

En Estados Unidos la producción de etanol se disparó a partir de la Ley de Aire Limpio de 1990. La experiencia demostró que el uso de etanol promueve el desarrollo de un combustible renovable que disminuye el uso del petróleo, permite un sistema de producción sustentable, es bueno para el medio ambiente y la economía porque genera nuevas oportunidades para los productores de clases especiales de maíz y de cañas para alcoholes carburantes.

Durante el periplo de la semana anterior por Sur y Centro América, el Presidente Bush firmó con su homólogo Lula da Silva de Brasil, un acuerdo para incrementar la producción de combustibles alternativos.

La firma de este acuerdo no debe pasar desapercibido para el país, dada la importancia de los biocombustibles en América. Colombia es en estos momentos el segundo productor de biocombustibles en el continente, y para este efecto precisamente, la orinoquía colombiana es para nosotros una auténtica posibilidad para desarrollar los combustibles limpios, sin deteriorar nuestras selvas.

Brasil ha estado probando biodiesel a partir del aceite de soja, materia prima del cual es uno de los grandes productores mundiales. Pero además, esta nación mantiene varias investigaciones con aceites vegetales, como el ricino, la palma y el girasol. También experimentan con frutas nativas de la Amazonia. Como se sabe, Brasil cuenta con la experiencia del programa del alcohol carburante, iniciado hace 30 años, y el etanol de caña sustituyó gran parte de la gasolina consumida en el país. El 20 por ciento de los automóviles en Brasil, aproximadamente cinco millones de vehículos, lo utilizan como combustible. Además, toda la gasolina nacional lleva una mezcla de 20 a 25 por ciento del alcohol, contribuyendo a ahorrar así importaciones petroleras y a reducir la contaminación atmosférica en las ciudades.

La visita que el Presidente Bush hizo a Colombia tiene un significado tanto en lo económico, como en lo fraternal. Sin duda alguna Estados Unidos representa para Colombia su principal aliado estratégico, porque con él tiene las mayores posibilidades para desarrollar sinergias, que nos permitan mantener un crecimiento económico estable. Desde el punto de vista de las energías limpias, es decir las del inmediato futuro, tanto los Estados Unidos como Europa, son los de mayor potencial para el mercado que podamos desarrollar. El país tiene un alto potencial para el desarrollo de las energías alternativas como el biodiesel, que pueden sustituir un buen porcentaje de los hidrocarburos, y todo ello dentro del concepto de que estas nuevas energías sean amigables con el medio ambiente.

En Colombia los investigadores han optado por elegir el aceite de palma como materia prima para la producción del biodiesel, pues representa el cultivo más promisorio. Hoy en día somos el cuarto productor mundial de esta planta y el primero en América. A su vez, la región de la orinoquia es el gran potencial del país.

Hace mas o menos un año, en un artículo en este mismo periódico, sugerí la importancia de desarrollar la orinoquía colombiana desde el río Guaviare hasta el río Arauca y desde el río Orinoco hasta el Pie de Monte Andino, fundando inclusive algunas ciudades bien ubicadas y conectadas con vías modernas en esta geografía y con los cuatro puntos cardinales del país y posibilitando mayor intercambio comercial con nuestro hermano país Venezuela.

La orinoquia y el desarrollo de lo biocombustibles, basados en una economía sustentable, es una prioridad para el futuro energético del país.

Igualmente es una región favorable para desarrollar una agricultura Industrial de alto valor, mejor desarrollo y distribución de la población colombiana dentro de una economía próspera que responda a los desafíos del futuro.

Publicado en la edición del 22 de marzo del diario La República.