LÁMPARAS:
Algún
cibernauta, para deleitar a los visitantes de su web, recogió tres lámparas,
elaboradas a partir de semejanzas con los ojos y con la misma figura humana. El
trabajo sorprende por lo ingenioso y por la creatividad del autor. Nosotros, menos
creativos, "recortamos" la tarea del cibernauta y agregamos, de nuestra
cosecha, dos claraboyas de nuestra preciosa catedral de Santa Ana, de Ocaña
(Norte de Santander, Colombia), que emulan con las lámparas oculares y,
por su puesto, fueron construidas hace muchos años con los mismos propósitos:
iluminar, dar luz o bañar de resplandor natural. Guido Pérez Arévalo.
1 de octubre de 2009. |