23 DE ABRIL. DÍA UNIVERSAL DEL IDIOMA
Por: Mario Eduardo Mejía Díaz

Para fortuna de nuestro idioma, hace 455 años nació (1.547) en Alcalá de Henares, España, Miguel de Cervantes Saavedra, quien murió el 23 de Abril de 1.616, en Madrid, misma patria, a la edad de 59 años. Este príncipe de las letras españolas hizo sus pujanzas literarias en los campos de la poesía, el teatro dramático, y fue un coloso en el manejo en los campos de la novela fantasiosa, humana, costumbrista, descriptiva de aventuras, de pasiones, de rasgos de nobleza y de humildes costumbres, hasta llegar a consolidarla como género en la literatura española, con detalles descritos en su vasto mundo imaginativo alrededor de su héroe, Don Quijote de la Mancha, su humilde y grandiosa Dulcinea, su fiel y abnegado servidor Sancho Panza; novela cuya primera parte fue publicada en 1.605 y 10 años más tarde (1.615), su segunda parte.

Es evidente que este trabajo sentó, desde entonces innegable base de la literatura española y universal, de la cual fue su creador y en la que obtuvo el más perdurable logro Cervantino.

Fue poeta singular y sus obras de teatro tuvieron amplio conocimiento. Y muchos de sus otros trabajos en prosa, entre los cuales podemos recordar "La Galatea" y las páginas conmovedoras de "Los Trabajos de Persiles y Sigismunda", su última novela, posiblemente muy aproximados a los vaivenes o alternativas de su vida que se desarrolló desde el posible campo universitario (Universidad de Salamanca), religioso, aventurero, próximo a los modales de la nobleza y posteriormente escéptico casi descreído, desembocó en las cercanías de la pobreza después de haber perdido ente el Rey sus reclamos económicos. Él casó con Catalina De Salazar y Palacios y tuvo una hija, Isabel, quien junto con su tía vivió en Valladolid una vida cercana al escándalo, consecuencias sociales que sufrió nuestro comentado Don Miguel.

Esta máxima figura de la literatura española y universal tuvo numerosos contactos con la aventura, y en la Batalla de Lepanto, doblemente herido, perdió su antebrazo izquierdo y por ello logró el título de "El Manco de Lepanto". Posteriormente y en esos trajines de su angustia económica imaginó, posiblemente, su última aventura y quiso venir en una de las expediciones a la recién descubierta América, pero no logró que lo incluyeran. El merecido recuerdo de este representante máximo de la literatura, hizo que la Academia Española de la Lengua, sugiriera la celebración en su España, Hispanoamérica, las Antillas y en donde hubiere Academias de la Lengua Española, incluyendo Estados Unidos en donde también existe Academia, dicha conmemoración. Entre nosotros, el Presidente Alfonso López Pumarejo lo instituyó el 23 de Abril de 1.938.

El origen de la Lengua Castellana se pierde en la lejanía de los tiempos. Pero los estudiosos la atribuyen al habla de los pueblos celtíberos, unión de las razas Celta e Ibera; y dicen éllos, que cartagineses, fenicios y romanos, suministraron las raíces de ese árbol lingüístico. Indudablemente el latín llevado por los romanos fue la fuente principal. Luego la invasión árabe incorporó muy numerosas palabras, y posteriormente las expediciones de descubrimiento y conquista de América, la enriquecieron en su forma más notable. De ahí que nuestro idioma no sea precisamente el Castellano, que si bien es el idioma oficial de España no es el único en la Península y que, al parecer, más origen dio al portugués que al nuevo lenguaje nuestro. Nosotros hablamos el Español Americano, el que llegó con los descubridores, con los conquistadores, con los invasores y que ya enriquecido con palabras de otras lenguas europeas y asiáticas, se completó, y sigue completando, con la más grande cantidad de palabras indígenas propias de los nativos de las nuevas tierras. Nosotros somos realmente dueños del Español Americano. He ahí la obligación que tenemos de cuidarlo, protegerlo, pero especialmente respetarlo.

Así como llegó el primer ya enriquecido Idioma Español venido de la Península, hoy estamos avocados a la constante, pudiera decirse, agresión, venida de los Continentes Europeo, Asiático, Africano, Oceanía y de Norteamérica, cuyas costumbres y tecnología, es decir, la informática, la cibernética, el internet ocasionan una inundación de nuevas voces o palabras que si bien debemos aceptar, también tenemos la obligación de proteger nuestro Español. La situación actual del idioma español en el mundo es de suficiente cuidado o preocupación. Algunos de los computadores ya no tienen la tilde; la ñ no aparece, y ya la ch y la ll no figuran en algunos índices (qué problema para las Sillas de los Miembros de Números de las Academias). Recordemos cómo desde 1.998, la Generalitat catalana estableció el uso oficial de un 50% de su propio idioma. Periódicos, radio, televisión y otros medios, tienen que dar sus versiones de Castellano-Español en un 50% y el otros 50% en Catalán; por eso al sintonizar las Estaciones de televisión de esas regiones de España, sólo entendemos a medias lo que nos hablan. Las Academias de la Lengua Española de Filipinas y Puerto Rico, enfrentan ya verdadera lucha. En Filipinas, además de la influencia de su idioma nativo (tagalo), la invasión norteamericana desde la Segunda Guerra Mundial, ha modificado mucho el español primario. En Puerto Rico, "Estado Libre Asociado de Puerto Rico", el inglés norteamericano ha hecho enorme brecha y aún está pendiente definir si este "Estado Libre Asociado de Puerto Rico", llegará a convertirse en otro estado Norteamericano como una estrella más en su bandera. Pero las sorpresas aparecen por todas partes. Estados Unidos, ante la invasión tan grande del idioma español, busca que su Congreso declare que el inglés sea el único idioma oficial del territorio.

En resumen, aclaremos, que el Día del Idioma nos sirva además de rememorar la figura de la literatura universal consagrada en Don Miguel de Cervantes Saavedra, para recordarnos la obligación de mantener, cuidar y respetar el Español Americano, cuyo porvenir se juega en este milenio. Hoy, el español es el cuarto idioma más hablado en el mundo después del chino-mandarín, el inglés y el hindi. Pero esta obligación no puede capitalizarse sólamente en las Academias, sino que está fundamentalmente a cargo de los maestros y profesores de escuelas y colegios, muchos de los cuales, infortunadamente, no tienen una estructura fundamental del idioma. Se ha llegado hasta el blasfemo concepto de menospreciar la Gramática.

Y ¿qué es la gramática?. Según el Diccionario de la Real Academia Española, "es el arte de hablar y escribir correctamente un idioma". Aún se ha alegado el débil planteamiento de que para ser buen escritor no se necesita ser gramático ni tener ortografía, lo cual, de paso tiene algún fundamento real. Hay formidables charladores, conversadores y aún expositores que no necesitan ni de la una, ni de la otra; pero la elegancia, la distinción para el buen hablar y escribir, sí necesita de ellas para hacer calificado al escritor. Prescindir de la ortografía no será tampoco cosa fácil; no se expresa igual al escribir cima con "c", que sima con "s"; o atajo sin "h" que hatajo con "h". Y como este ejemplo, hay centenares de palabras homófonas. Es necesario crear y estimular el estudio y las agrupaciones que se preocupan por el idioma y la literatura. A Cúcuta le cupo el privilegio de tener en los años de la década 80, "El Colegio del Idioma", agrupación conocida y generosamente vigilada por la Academia Colombiana de la Lengua. Tuvo 14 miembros, todos éllos suscriptores de la acreditada Revista de dicha entidad, cuyo Presidente dirigió nuestras reuniones personalmente por lo menos cinco veces, y durante los años referidos mantuvo frecuente correspondencia escrita. En esa agrupación (Colegio del Idioma) se habló por primera vez del nombre del Maestro Luis Anselmo Díaz como postulado, nortesantandereano, para Miembro de la Academia.- Hace más de 10 años, "El Colegio del Idioma" infortunadamente desapareció.

MARIO EDUARDO MEJÍA DÍAZ
Chinácota, abril - 2002