20 de agosto de 2005.- Definitivamente Yenny Carolina Lemus Angarita no podrá participar en el Concurso Nacional de Belleza en Cartagena, informó Raimundo Angulo Pizarro, presidente de la organización, al gobernador de Norte de Santander.

La ganadora del reinado de belleza de Chinácota fue descalificada por haber participado en otro certamen de belleza en representación de otro departamento. Así lo informa el diario La Opinión de hoy.

UN FAMOSO COMITÉ
Jorge A. Muñoz J. - 20 de agosto de 2005

Tan famoso como desafortunado, el del Reinado DEPARTAMEMTAL de la Belleza va de desacierto en desacierto hasta el colapso final. Cuando algo lleva el nombre del departamento y actúa en tal calidad, compromete su imagen, credibilidad y prestigio. Se supone que por sus características intrínsecas y las responsabilidades que le competen, debería ser integrado y nombrado por el Gobernador del departamento, (o la Asamblea Departamental) contando con su presencia, personal o delegada, para presidirlo. Al parecer nada de eso es así; pero quienes no lo saben y, por un silencio permisivo, le achacan al Gobernador Morelli todos los males y padecimientos de esas actuaciones que denotan improvisación, deseos de figuración, afán por salir del paso, atropello de procedimientos (Por ejemplo, cosas elementales como verificar y COMPROBAR las informaciones que aparecen en una hoja de vida. Si no, para qué las piden? A ese paso, cualquier exabrupto peor pude suceder), elusión de responsabilidades, pues en toda organización, quién la preside -como representante legal- y su junta directiva, son los directos responsables de lo que acontezca y son ellos quienes deben responder ante la comunidad por los perjuicios causados al buen nombre de nuestro departamento y al prestigio y credibilidad de un evento, que durante 39 años hemos celebrado en Chinácota, con gran esmero y dedicación en lo que a nosotros aquí nos compete.

Se impone una reingeniería total al susodicho comité, en sus integrantes y en su operacionalidad.

Tengo la suficiente autoridad para opinar sobre el tema, porque con ingrata frecuencia, se olvida, que con mi hermano Marcos (ya fallecido), con gran esfuerzo y denodado propósito y la invaluable ayuda de la Gerencia de la Lotería de Cúcuta y un distinguido grupo de amigos, logramos que la primera candidata oficial del departamento al Reinado Nacional de Belleza fuera nuestra hermana Beatriz en el año de 1966. Desde entonces, sigo con interés tal evento. Al ver el descalabro en que estamos y la vergüenza ajena que sentimos, nos vienen a la mente las estrofas de Jorge Robledo Ortiz:"siquiera se murieron los abuelos".

Pero el cuento no es solo señalar defectos sino proponer soluciones. Existen claros ejemplos que bien podemos adoptar y adaptar a nuestra escala. El Concurso Nacional de Belleza, previo un acuerdo y contrato con RCN, claramente definido, en donde se fija un marco general de acción (número de presentaciones de las candidatas, escenarios de primera categoría, orquestas de prestigio nacional e internacional, jurado de probada idoneidad y prestigio etc. estipulando también la participación de personal local, para que en igualdad de condiciones sea preferido a otro foráneo), pero sin predeterminar nombres ni de empresas ni personas, para dejar en libertad de selección al Concesionario, quién se encargará de los detalles y comercializará el evento, asumiendo toda la responsabilidad social, civil y penal por la realización del mismo, entregándole previamente al Concurso un importante anticipo de dinero, por concepto de tal concesión.

Con un nuevo Comité Departamental, en el cual nuestra Alcaldesa podría tener la Presidencia en su calidad de representante legal de la ciudad anfitriona, bien podría asesorarse (y, esta es una respetuosa sugerencia) del doctor Angulo Pizarro o de City TV (Señorita Bogotá) para conocer las condiciones del contrato y abrir desde ahora, con suficiente antelación y rigurosas especificaciones, licitación pública por Internet, para seleccionar ese posible Concesionario, con probada idoneidad y experiencia en la realización de eventos de especial importancia (Felipe Santos de El Tiempo, por ejemplo).

Con ello, la administración no tendría que aportar de sus limitados recursos, sino que, por el contrario, recibiría una jugosa suma que bien podría destinar para obras de beneficio social, al tiempo que se recuperaría el prestigio que otrora tuviera nuestro Reinado con innegables beneficios para nuestro municipio y cesarían las afugias financieras a las cuales cada año se someten tanto el municipio como la candidata elegida. Pensémoslo.

A todos nos conviene. JAMJ.

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