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LAS GOTERAS Jorge A. Muñoz J. |
Pudo haber sido cualquiera otra ruta de buses intermunicipales, no obstante, la nuestra, la de Chinácota, es la única que tiene una línea que sale a las 8 pm. Nunca había sucedido antes. Tengo más de dos años de usarla semanalmente sin ningún tropiezo. Siempre hay una primera vez. Y fue el pasado martes 24 cuando una pandilla de 4 jóvenes malhechores, 3 hombres y una mujer, cometieron el asalto pasando la urbanización Betania por el primer desvío a mano izquierda que conduce a un basurero. Ahí en plenas goteras de los Patios y de Cúcuta. Uno de ellos, a cara limpia, condujo el robo. Portaba un revólver al parecer de calibre 38, pavonado, con el cual nos intimidó a todos, llegando inclusive a disparar un tiro al piso del bus con lo cual se acentuó el miedo. Otro de ellos empuñaba una pistola que no usó. Nos despojaron del dinero, celulares, joyas y documentos. Al parecer, tenían alguna información de que algún pasajero llevaba una fuerte suma de dinero, porque a los pocos segundos de iniciado el asalto con un lenguaje rudo y soez, preguntaban que dónde estaba la plata, que no la escondieran porque nos iban a "tostar". Nos
bajaron del bus y nos volvieron a esculcar. Nos hicieron subir, cerraron el bus,
se llevaron las llaves y nos amenazaron que si antes de una hora alguien se bajaba,
lo mataban. Además del susto, la impotencia para actuar y lo enojoso de sentirse vejado y tener que callarse, es deplorable constatar como personas jóvenes, de buena apariencia física escogen el camino del delito y el crimen, con una desfachatez que asombra. Da la impresión de ser una banda vecina del sitio, con alguna experiencia en este tipo de cosas, porque tenían calculado el tiempo preciso para asaltar en el momento en que el bus, llegaba al desvío. Eso no es obra de la casualidad. Tal vez, tres de ellos, incluida la mujer, subieron al bus en el Terminal; el otro, el jefe, lo abordó, según cree el ayudante, al frente de los bomberos en Los Patios. Se desprende de esta desafortunada experiencia, la imperiosa necesidad de que se restablezcan las requisas en el Terminal y/o al salir de él y más adelante, variando constantemente el sitio, pues ya se sabe, por ejemplo, que poco antes de Los Vados hay un retén y los malhechores programan sus fechorías antes o después de ese sitio. Deben ser Retenes Móviles, para que nadie este prevenido y los conductores y sus ayudantes, tienen que abstenerse de recoger personas a quienes no conozcan y en sitios inusuales y solitarios. Hay una ley que lo prohibe, pero no se aplica. Para quienes por diferentes razones empleamos este tipo de transporte, estos hechos constituyen una limitante a nuestra movilidad. Para el amigo propietario del bus y para los dueños de los otros buses, les encarecemos que tomen esas precauciones mínimas, aunque ello signifique dejar de cobrar dos o tres pasajes, que en nada los perjudican económicamente, pero que lo contrario si puede causarles serios problemas. Al Coronel Comandante de la Policía del N. de S., una expresa y comedida solicitud para que extreme esas medidas preventivas que impidan esos hechos, que de repetirse, causarían un gran daño a nuestra condición de ciudad turística por excelencia. Ojalá nuestra petición tenga acogida. Tendré la oportunidad de comprobarlo. |