| I
GÉNESIS Primeros
pobladores Las parcialidades indígenas, agrupadas en el territorio
que hoy conforma el Municipio, se conocieron con los nombres de patatoques,
aratoques, aspasicas, borras, curasicas y peritamas.
El cacique más importante fue Patatoque, cuya parcialidad tenía como
vecinos a los indios oropomas y a los erobukos, y obedecía como éstos al cacique
Bucurama, asentado en las serranías de Capitanlargo, de la comprensión de La Cruz,
actual municipio de Abrego. En lengua muisca, Patatoque
significa Cacique o Señor de la labranza y del poderoso río.
No quedan vestigios de su cultura. Un informe, rendido al Centro de Historia
de Ocaña, sobre una excursión arqueológica efectuada el 18 de junio de 1936, señala
que los cadáveres eran sepultados "acurrucados o en cuclillas" y "se
les cubría con tierra arenosa y suelta". Agrega el informe que encontraron
"restos humanos en vía de fosilización y algunos utensilios de piedra".
lamentablemente, el investigador no describe los utensilios ni deja constancia
de su destino. En
1850, don Manuel Ancízar dejó una constancia dramática sobre su paso por una vereda
poblada por aspasicas y carates: "... es la Mesarrica, que mide
tres leguas de largo y una y media de ancho, sustentada por estratos poderosos
de arenisca, desierta hoy pero en otro tiempo mansión de indios reunidos en un
pueblo agricultor que la opresión de los blancos destruyó, dispersando sus moradores,
a quienes fatigaron con incursiones en busca de una soñada mina de oro. Los matorrales
han invadido el espacio antiguamente ocupado por sementeras y un grueso chorro
de agua que se precipita majestuoso desde lo alto parece reunir en su ruido las
airosas voces de los indios desposeídos". Mesa Rica ha despertado
siempre la curiosidad de la gente de la Provincia de Ocaña, por sus accidentes
topográficos y por las leyendas de lugareños sobre profundidades infinitas y tesoros
fabulosos. En los años cincuenta, los estudiantes de la región
organizaron excursiones e instalaron sus campamentos frente a las cavernas, decoradas
con estalactitas y estalagmitas, y volvieron a sus colegios con muestras preciosas
de aquellas formaciones naturales. Don Pedro María Fuentes, en un documento
publicado en 1944, se refiere a la existencia de un camino subterráneo que cruza
La Mesa desde un extremo a otro "teniendo como punto de partida la fracción
de Locutama y terminando atrás de la peña del corregimiento de El Cincho, donde
hay una cueva con esqueletos que se cree son de indios". Y agrega: "...
la cueva denominada Catacumbas, está formada por una serie de pasadizos, enlazados
entre sí, que encadenan siete salones debidamente separados y tallados en las
profundidades del terreno". El autor de estos apuntes conoció en
la Vega de San Antonio la boca de una de las cavernas mencionadas. Don
Justiniano Páez en sus Noticias Históricas de la ciudad y provincia de Ocaña,
cuenta que el misionero fray Juan León Vila vivió en una de estas cavernas durante
un año y allí murió en olor de santidad. En 1951, mi padre, don Luis
Jesús Pérez Amaya, en su condición de alcalde de Hacarí, debió improvisar una
comisión oficial para efectuar el reconocimiento de unos cadáveres encontrados
por campesinos que buscaban unas cabras extraviadas en la meseta. Evidentemente,
en el desfiladero estaban los restos humanos, pero encontró con sorpresa que se
trataba de indios momificados y acomodados en urnas de piedra. Las dificultades
de orden público no permiten ahora la visita de aquellos lugares, pero no faltan
los amigos de la ficción que aprovechan las tertulias hogareñas para soltar las
riendas de la imaginación. Primeros
blancos Íñigo de Vascuña, natural de la Villa
de Arévalo, pisó por primera vez tierras de Norte de Santander. Como capitán
de la guardia de Alfínger, había salido de Coro, Venezuela, en una expedición
formada por 40 jinetes y 130 peones, el 9 de junio de 1531. Dice la crónica que
el alemán, urgido de refuerzos y temeroso de perder el oro recaudado en
su expedición hasta las tierras del cacique Tamalameque, decidió despachar al
capitán Vascuña con la preciosa carga, acompañado de 24 hombres, el 6 de
enero de 1532. Nunca se sabrá el valor exacto del oro y las alhajas que integraban
el tesoro; algunos cronistas hablan de cien mil castellanos pero otros se inclinan
por una cifra inferior. Los expedicionarios se extraviaron durante el
regreso, porque pretendieron ganar tiempo por la serranía hacia el sur y terminaron
sus días en las depresiones de los valles de Ocaña. Las dificultades de la selva
y la falta de provisiones los obligó a enterrar el oro en algún lugar de su ruta
y, finalmente, desaparecieron.
Incorporado
a la expedición, después de la muerte de Alfínger, Francisco Martín, único
sobreviviente de la tragedia, contó los padecimientos de sus compañeros: acosados
por el hambre, consumieron al principio palmitos amargos; más tarde dispusieron
de las carnes de un perro y finalmente saciaron su apetito con los cuerpos de
los indios pacabuyes, compañeros de travesía. Entonces, empezaron a mirarse con
desconfianza ante la inminencia del turno fatal en la próxima cena y se fue, cada
uno por su lado, hasta que la selva cobró de manera irremediable sus cuerpos maltrechos.
Francisco Martín confió su suerte a un tronco que le sirvió de improvisada
balsa y se dejó llevar por el río hasta los ranchos de unos indios que lo incorporaron
a su tribu. El cacique le dio por mujer a una de sus hijas y le asignó las funciones
del curandero. Un año y medio más tarde la suerte lo puso en el camino de los
restos de la expedición de Alfínger. Seguramente, del conocimiento
de esta aventura, ocurrida, se supone, en territorio ocañero, y de la presencia
de algunos habitantes con ojos claros y cabellos rubios, surgió la dudosa hipótesis
de nuestra ascendencia aria. Alfínger era tudesco, pero sus hombres
procedían de España. Vascuña era vasco y sus compañeros de infortunio
eran españoles.
Las
estadísticas, sobre poblamiento de la provincia de Ocaña, indican que su composición
era del 40% de extremeños y andaluces; el 40% de castellanos y el 20% de gallegos
y leoneses. Del juicioso análisis adelantado por Enrique Otero D'Costa,
en su obra "Cronicón solariego", se deduce que Ambrosio Alfínger no
pasó por la provincia de Ocaña. Nos atenemos, entonces, a nuestra ascendencia
española. Aspasica Fue
aldea india, españolizada por Gómez Álvarez
de Aguilera. | |
De acuerdo con el protocolo de 1575 (Alejo Amaya, Los Genitores, pág. 55),
el capitán Fernández de Contreras le asignó la encomienda
de Locutama al mencionado Gómez Álvarez de Aguilera. Posteriormente
recibió, también, la encomienda de Borra. En 1682, Aspasica aparece
en las crónicas como Santa Catalina del Calvo y en 1794 se menciona en
una guía del Virreinato como Santa Catarina de Espacica. La ley 64 del
29 de mayo de 1849 la cita como Distrito Parroquial y en 1910, la ley 25 del 14
de julio, creadora del departamento Norte de Santander, le da la categoría
de municipio. |
La
Playa de Belén En el paraje de Llano Alto, donde construyó
la primera casa doña María Claro de Sanguino, se inició en 1857 la fundación del
municipio de La Playa de Belén. En este año, con motivo de la visita pastoral
del obispo dominico fray Bernabé Rojas al sitio de "Patatoque", los señores Jesús
Rueda, Tiburcio Alvarez y Juan Esteban Vega, obtuvieron licencia del prelado para
construir una capilla dedicada a San José. No se ha establecido en qué
época de aquel año pasó el obispo Rojas por Patatoque; su visita a la provincia
de Ocaña, iniciada en el mes de enero, se prolongó hasta finales octubre. No puedo,
entonces, hablar de una fecha exacta del nacimiento del terruño. Debo agregar
que 1857 fue un año de inestabilidad en la organización política territorial y
que, por esta circunstancia, La Playa de Belén fue arrullada en sus primeros meses
en las provincias de Ocaña y Mompós, y en el Estado de Santander. | | Alrededor
de una rudimentaria capilla, en un pequeño valle de la vieja provincia
de Ocaña, creció La Playa de Belén y se proyectó en
la historia contemporánea como Bien de Interés Cultural de Carácter
Nacional. El
4 de diciembre de 1862, el reverendo padre misionero fray Milán bendijo el templo.
Don Justiniano Páez, en sus "Noticias históricas de la ciudad y provincia de Ocaña",
dice que en este acto solemne se le dio al caserío el nombre de La Playa de Belén,
pero no cita fuentes de la información, seguramente acudió a la
tradición. | | Acuarela
de Eusebio Posada Rincón, 1887. (Museo Antón García de Bonilla,
de Ocaña) | | | En
los archivos notariales el caserío aparece como La Playa. Registros históricos
del mismo autor señalan que en 1818 el lugar se conocía como Playa, y en
1822 se denominaba La Playa. El
nombre oficial fue asignado por medio del Acuerdo No. 3, del 15 de septiembre
de 1913. Foto
1934. Cortesía de la señora Doris Claro
de García La
fuente de agua, para consumo humano, estaba instalada en una esquina del parque
principal. Se puede observar un niño con su carrito de madera, de una rueda. |
| | | II
ENTIDAD JURIDICA Erección
oficial del corregimiento y nombre oficial ACUERDO
No. 3 (15 de septiembre de 1913) Por
el cual se erige en Corregimiento el caserío de La Playa, y se le da nombre. El
Concejo Municipal de Aspasica en uso de sus facultades legales, | Foto:
Alvaro Claro Claro | | |
CONSIDERANDO: Que
el territorio del caserío de La Playa por su población necesita
una Administración de mayor categoría que la actual, y que estando
concedida la anuencia que prescribe el artículo 198 de la Ley 149 de 1888
según oficio Número (sin) del 17 de marzo último, ACUERDA: Artículo
1. Erígese en Corregimiento
con el nombre de La Playa de Belén el territorio del caserío de
La Playa de este Municipio; Artículo
2. Serán límites del Corregimiento de La Playa de Belén los
siguientes: Desde el alto del Aliñadero se toma el filo de Los Aposentos
a dar al alto de Borra límite con el Municipio de La Cruz; de allí
buscando la hoyada, cabecera de la quebrada La División y por toda ésta
abajo lindando con La Cruz hasta ponerse en dirección y frente al alto
de Los Cristales, de este punto al alto de Los Cristales, de allí continuando
con el límite de éste y a la ciudad de Ocaña, hasta encontrar
el camino que conduce de esta cabecera con dicha ciudad, de aquí: tomando
este camino , hacia Aspasica, hasta encontrar el camino que conduce de Ocaña
para El Cincho, siguiendo éste hasta el alto del Aliñadero primer
lindero; Artículo
3. Desígnase como cabecera del
Corregimiento el caserío de La Playa de Belén. Artículo
4. Señálase como fecha
para la inauguración oficial el día 4 de noviembre próximo. Artículo
5. Para este acto se comisiona al Sr.
Alcalde y Cura de la Parroquia, si éste lo tuviere a bien aceptar quienes
extenderán un acta que se firmará por éstos y los vecinos
del Corregimiento que quieran hacerlo y que invitarán los comisionados,
la cual junto con una copia del presente Acuerdo se entregará para su custodia
al Inspector de Policía del lugar. Dado
en Aspasica a 15 de septiembre de 1913. El
Presidente del Concejo, Pedro E. Franco. El Secretario, Manuel M. Arenas. Alcaldía
Municipal. Aspasica, Septiembre 20 de 1913. Publíquese y ejecútese.
Pedro Trigos A. Eduardo Roca, Srio. República de Colombia. Departamento
de Norte de Santander. Gobernación. Cúcuta,
Noviembre 5 de 1913. Declárase exequible. Rafael Valencia, El Jefe de la
Secretaría de Justicia, Encargado del Despacho de Gobierno, Oscar Pérez
F. Por
la demora en los trámites oficiales en la capital del Departamento, la
inauguración fue aplazada hasta el día 30 de noviembre. Acta
de inauguración del corregimiento de La Playa de Belén En
el poblado de la sección de La Playa de Belén jurisdicción
del Municipio de Aspasica, a los treinta días del mes de Noviembre de mil
novecientos trece, habiéndose trasladado de la cabecera del Municipio a
este lugar, el señor Alcalde asociado del Sr. Cura, del Presidente del
Concejo, del Sr. Tirso de Vera R. y del Secretario de la Alcaldía, con
el objeto de inaugurar el Corregimiento erigido por el Acuerdo No. 3 de fecha
15 de Septiembre del presente año, se reunieron dichos señores que
componen la Comisión de erección con el Sr. Cura de este lugar y
varios vecinos invitados al efecto por la Comisión en el Local que ha de
servir de oficina al Corregimiento, con el fin de hacer efectivo todo lo dispuesto
en el mencionado Acuerdo. Se
procedió en primer lugar a darle pública lectura al Acuerdo, haciendo
notar el cambio de la fecha de erección el cual fue originado por la demora
que hubo en recibir la sanción correspondiente. Acto
continuo el Sr. Alcalde, declaró en nombre de Dios y de la Ley, erigido
el Corregimiento bajo el nombre y título de La Playa de Belén y
al efecto dictó el Decreto Correspondiente nombrando Corregidor al Sr.
Ramón Ovallos quien fue elegido y designado por el Sr. Cura del Caserío
y por otros varios vecinos respetables. El referido Sr. Ovallos tomó posesión
allí mismo de su empleo, en la forma legal y se le hizo entrega para su
custodia en el archivo de su oficina, de la presente acta y del Acuerdo que se
ha mencionado. Acto
continuo se dirigieron todos los concurrentes a la Iglesia Parroquial a cumplir
con el sagrado deber de dar las más cumplidas gracias a su Divina Majestad
por el favor obtenido en este día para implorar las gracias de lo Alto
para lo porvenir del nuevo Corregimiento. Al efecto se cantó un solemne
Tedeum en presencia de su Divina Majestad, el cual fue presidido por el Sr. Cura
de Aspasica y por el Seminarista Dn. Froilán Rincón. En
este acto tomó la palabra el Sr. Cura y explanó en estilo elevado
y a la vez conciso, los deberes relacionados para con el Estado, la Justicia y
la Caridad, con lo cual se concluyó la presente acta que se firma por los
que han intervenido en ella. El Alcalde, Manuel Z. Trigos A. El Cura Párroco,
Francisco C. Angarita, Pbro. El Cura de Aspasica, Cristóbal Castro Q. Pbro.
El Seminarista, Froilán Rincón. El Presidente del Concejo, Manuel
F. Trigos. El vecino, Tirso de Vera R. El Corregidor, Ramón Ovallos M.
El Secretario del Corregidor, Andrés Morales. El
Secretario del Alcalde, Miguel Nieto. Agapito Pérez, Marcos Claro A., Praxedes
Claro A., Francisco Pérez B., Emigdio Manzano y Francisco Arévalo
C., Ismael Arévalo C., Antonio J. Claro Q., Heriberto Claro A., Francisco
Pacheco R. 5/ Se
observa en el Acta que el caserío estaba dirigido espiritualmente por el
sacerdote Francisco Angarita, fundador y director de Hojita Parroquial,
preciosa publicación que hoy nos permite leer el valioso documento. El
presbítero Angarita, en la página principal de su periódico
parroquial, antes y después de la creación del Corregimiento, lo
denomina Belén de La Playa. El padre fray Ismael Arévalo Claro,
para atender una respetuosa solicitud nuestra, revisó los libros de bautismos,
de 1904 a 1911, y constató que las partidas están encabezadas de
la siguiente manera: "En la Iglesia parroquial de San José de Belén
La Playa
". -
Cabecera municipal La
cabecera municipal fue trasladada al corregimiento de La Playa de Belén por medio
de la Ordenanza No. 3 de marzo 20 de 1930, después de un largo litigio, en el
cual los playeros contaron con los servicios jurídicos del doctor Manuel
José Vargas y los aspasiqueros fueron representados por los abogados Víctor Manuel
Pérez y Gregorio Vega Rangel. El municipio, sin embargo, conservó el nombre
de Aspasica. El
Concejo de Aspasica, para justificar el traslado de la cabecera, había
expedido la siguiente resolución: EL
CONCEJO DE ASPASICA
En uso de sus atribuciones legales y CONSIDERANDO: Que
según el artículo 70 de la ley 71 de 1916, las Asambleas Departamentales
pueden trasladar las cabeceras de los Municipios a otros lugares, dentro del respectivo
territorio, siempre que previamente se llenen estas condiciones: 1.
Petición razonada del Concejo Municipal y de 500 ciudadanos vecinos, por
lo menos, e informe del Gobernador sobre el particular. 2. Que
la población de La Playa de Belén por el número considerable
de sus habitantes pues no residen en ella menos de cien familias y suficiente
número de ciudadanos aptos para servir los destinos públicos; por
su importancia comercial, por sus condiciones
climatéricas; por la comodidad de sus edificios y su extensión urbana,
es la indicada para cabecera del Municipio de Aspasica. 3.
Que la referida población tiene locales especiales para la Casa Municipal,
escuelas, cárcel y para todas las oficinas administrativas y judiciales
en las mejores condiciones de solidez y que está a la vez en capacidad
de organizar rentas y contribuciones con mayor escrúpulo y fiscalización,
cuyo monto sea mayor a todos los anteriores. 4.
Que el referido pueblo de La Playa de Belén se encuentra enclavado en una
ruta comercial con vecindario suficiente y con industrias propias. 5.
Que la indicada población es la que tiene más desarrollada su agricultura
en la Provincia, pues en el solo ramo de cebollas produce más de treinta
mil cargas, cuyo valor fluctúa entre doscientos y trescientos mil pesos
oro; y 6.
Que la importancia de la referida población es tan trascendental que el
Congreso Nacional de 1928 ha autorizado por medio de la Ley 98 de 1928, artículo
3º. a la Asamblea Departamental para trasladar a tal lugar la cabecera Municipal
aun cuando no se llenen todos los requisitos del artículo 8º. De la
Ley 71 de 1916. RESUELVE: Solicitar
de la H. Asamblea del Departamento, que se reunirá en la ciudad de Cúcuta,
el mes de marzo próximo la traslación de la Cabecera del Municipio
de Aspasica a la población de La Playa de Belén. Expedido en el
salón del Concejo Municipal, en La Playa de Belén, a los catorce
días del mes de noviembre de mil novecientos veintinueve. El Presidente,
Ramón Ovallos M., El Vicepresidente, Ismael Arévalo. El Secretario,
Augusto Salas. ORDENANZA
No. 3 Marzo 20 de 1930 Por
la cual se traslada la cabecera del municipio de Aspasica y se da una autorización
al Gobernador. La
Asamblea del Departamento Norte de Santander, en uso de sus facultades, ORDENA: ARTÍCULO
1.- Trasládase la cabecera
del Municipio de Aspasica, del lugar que hoy ocupa, a la población que
actualmente forma el Corregimiento de La Playa de Belén. Parágrafo:
Es entendido que el Municipio
continuará llamándose Aspasica. ARTÍCULO
2.- El traslado
ordenado por el artículo anterior se llevará a cabo con fecha primero
de abril del año en curso. El Gobernador dictará las medidas necesarias
para el caso. ARTÍCULO
3.- Autorízase al Gobernador
para abrir el crédito necesario para atender los gastos que demande el
cumplimiento de esta Ordenanza. ARTÍCULO
4.- Esta Ordenanza
regirá desde su sanción. Expedida
en San José de Cúcuta, a dieciocho de marzo de mil novecientos treinta. El
Presidente, Roberto Delgado A. El Secretario, A. Angulo Municipio
de La Playa de Belén La
denominación de La Playa de Belén se debe a la iniciativa del diputado
Carlos Daniel Luna Manzano, quien propuso el cambio en la Asamblea del Departamento
y así fue aprobado por Ordenanza No. 16 del 10 de abril de 1934. Aspasica
pasó a identificar el actual corregimiento. III
CARACTERÍSTICAS MUNICIPALES | | La
cabecera municipal está situada a una distancia aproximada de 200 kilómetros de
Cúcuta, capital de Norte de Santander, Colombia, América del Sur
y a 25 de la ciudad de Ocaña. Su
altura sobre el nivel del mar es de 1450 metros, con temperatura media de 21 grados
centígrados. Ubicación
geográfica: 8º 13' de latitud Norte y 73º 14' de longitud Oeste
Greenwich. Población
(Censo 2005
DANE): Total
habitantes: 5.806 Hombres: 3043 Mujeres: 2763 - Cabecera: Hombres: 309 Mujeres:
347 Total: 656 - Resto: Total: 5150 Hombres: 2734 Mujeres: 2416. Cabecera:
Habitantes: 656; viviendas: 198; hogares: 203; unidades económicas:
86 Resto:
Habitantes: 5.150; viviendas: 1.421; hogares: 1.195; unidades económicas:
93; unidades agropecuarias: 1.075. Totales:
Habitantes: 5.806 - Viviendas: 1.619 - Hogares: 1.198 - Unidades económicas:
179 - Unidades agropecuarias: 1.075. | 1.
Foto: John León 2. Foto aérea: Arquitecto Jaime Enrique Claro
Arévalo | |
Extensión
y límites El
territorio municipal mide 241.25 kilómetros cuadrados, distribuidos en relieves
quebrados y pequeñas porciones planas. Limita por el norte con San Calixto y Hacarí;
por el oriente y el sur con Abrego, y por el occidente con Ocaña. División
Político-administrativa Conforman
la división politico-administrativa los corregimientos de La Vega de San Antonio
y Aspasica, poblaciones que disponen de inspecciones de policía para el control
del orden público y para la atención de los asuntos administrativos locales.
La Vega de San Antonio, más conocida como El Cincho, tuvo resonancia nacional
en los años setenta, por sus abultados resultados electorales. Es una hermosa
región, habitada por gentes laboriosas y recias. Su fundación se llevó
a cabo el 13 de junio de 1893. IV
BIEN DE INTERÉS CULTURAL DE CARÁCTER NACIONAL | | En
su contexto urbano, La Playa de Belén es una joven con galas coloniales.
Es risueña, encantadora y forjadora de sueños. Sus tres largas calles:
la de Belén de Jesús, la del Medio y la de Atrás, fueron
restauradas con los pisos de piedra que otrora sintieran el paso recio de la arriería. La
Playa de Belén convive con la civilización moderna, pero se ha parado
en el tiempo en el recurso estético de la construcción; la antigua
aldea ha sido recreada con mano artística y se ha desarrollado a punta
de cariño: cada playero es un alfarero, un pintor primitivista, un creador
de su propio entorno. En cada rincón se cumple un sueño, se teje
una ilusión. En
sus cielos azules las golondrinas pasean sin afanes, y corren esquivas las nubes
del verano eterno. La orquídea silvestre se cuelga en sus riscos y arisca
aletea la mirla por el vuelo jadeante de los azulejos. Un chorro de aguas cantarinas,
escondido entre efluvios de arrayanas y guayabas agrias, corre sensual, como una
caricia, hasta El Playón, la quebrada que besa las piedras, amigas de siglos,
y busca entre espumas el destino del mar. |
| | |
| | | En
los Estoraques, nuestra Área Natural Única, se percibe el toque
mágico del buril. La erosión en la montaña es el trabajo
concertado del agua, el viento y el tiempo. Invoco a Eduardo Cote Lamus, exaltado
por su célebre poema
Estoraques a la galería de los bardos de "la angustia,
la desolación, el tiempo, la verdad y la muerte". El
25 de julio de 2005 fue aprobada la Resolución número 928, por medio
de la cual se declaró "Bien de Interés Cultural de Carácter
Nacional" el Centro Histórico del municipio. La providencia lleva
la firma de María Consuelo Araujo Castro, Ministra de Cultura. Urbanismo,
actividades laborales, comida típica, gustos La
construcción urbana conserva el gusto de principios del siglo veinte: casas,
levantadas en tapia pisada, decoradas con hermosas ventanas y grandes puertas
de madera, de estilo colonial. Los
habitantes, amables y sencillos, viven de la agricultura, el comercio y la función
pública. El cultivo de la cebolla es la fuente principal de sus ingresos.
La microempresa produce artesanías, dulces en conserva y cebollitas picantes.
| | Foto:
Liliana Pérez Sánchez |
|
La
comida típica está referida a sancochos de gallina; arepa sin sal,
acompañada con queso calentano (costeño); queso criollo, pescado
bocachico, huevos revueltos o mantequilla. Los fríjoles con plátano
picado y rullas; los pasteles (tamales), también hacen parte de la dieta
cotidiana. La
música es pan de cada día. Los playeros son dueños de una
innata habilidad para interpretar toda clase de instrumentos, especialmente el
tiple y la guitarra. Lugares,
fiestas y eventos culturales Lugares
y monumentos: Los Estoraques - Los Aposentos - Parque Estorama - Templo de La
Playa de Belén - Templo de Aspasica - Templo de La Vega de San Antonio
- Parador Turístico "Martha Mónica" - Cerro de los Cristales
- Monumento a la Virgen del Carmen. Fiestas:
San José: 19 de marzo; Virgen del Carmen: 16 de julio; Virgen de las Mercedes:
24 de septiembre; Festival del Retorno: 28 - 30 de diciembre; Travesía
Atlética: 15 de septiembre Gentilicio:
Playero, por tradición; también pueden utilizarse los gentilicios:
Playente y Playense. La sabiduría popular decide en materia de gentilicios.
Religión:
Predomina la religión católica. V
ÁREA NATURAL ÚNICA Uno
de los mayores atractivos de La Playa de Belén es el Área
Natural Única de los Estoraques, incomparable trabajo de
la naturaleza, inspiración de poetas, pintores y maestros de la música.
 | | 
| Diversas
son las opiniones sobre el origen del nombre ESTORAQUES, pero la más acertada
es, seguramente, la relacionada con el árbol nativo del lugar, extinguido
en nuestro tiempo. Debemos agregar, con vanidad, que la belleza y la fama han
llevado a indentificar con el mismo nombre algunos paisajes naturales, similares,
pero no tan majestuosos e imponentes como los nuestros. |
El
Gobierno Nacional, por medio de la Resolución Ejecutiva No. 135, del 24
de agosto de 1988, firmada por el Presidente de la República, Virgilio
Barco Vargas y por el Ministro de Agricultura, Gabriel Rosas Vega, aprobó
el Acuerdo 0031 del 26 de mayo de 1988, de la Junta Directiva del Instituto Nacional
de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente -INDERENA-, por el cual se
declaró Área Natural Única Los Estoraques, como
integrante del Sistema de Parques Nacionales. El
agua, el viento y el tiempo, le han regalado a La Playa de Belén uno de los paisajes
naturales más hermosos del país. Torres, columnas, cuevas fantásticas
y figuras caprichosas, talladas por la erosión, han logrado un espectáculo maravilloso.
Recordemos algunos versos de Cote Lamus: "...
Aquí las ruinas no están quietas: el viento las modela. Por ejemplo
lo que antes era escombro del palacio lo convirtió en estatua la erosión
y lo que fue la sombra de la torre es ahora la sombra del chalán.
... Aquí las columnas hacinadas recuerdan no se sabe si los bosques
de olivos que uncidos a sus nudos arden como lámparas o los dedos
de innumerables manos enterradas cuyas palmas el destino no escribió;
se puede pensar que son raíces por entre las que pasa un dios o sus
bases las copas que se hunden por respirar en tierra un cielo de constelaciones
de polvo. ... En la hora del crepúsculo, en la cumbre, se abren
estoraques aún no concluidos. La mano ágil del viento los modela todavía.
Nuestra gente Un día pasaron
los españoles por sus tormentosos caminos dejando sus semillas; y otro día aparecieron
los misioneros dominicos con sus doctrinas eternas. Los jóvenes salieron en busca
de nuevos horizontes y volvieron con diplomas universitarios. Algunos, un buen
número, regresaron con sotana y tonsura; otros lucieron los hábitos blancos de
Domingo de Guzmán. Y entre todos, con su talento y la fuerza de su estirpe, han
proyectado su tierra más allá de las fronteras regionales. Bibliografía:
Ancízar, Manuel, Peregrinación de Alpha Fuentes, Pedro
María, Boletín Contraloría General del N. de S., 1944 Marciales, Miguel y
otros, Geografía Histórica y Económica del Norte de Santander. Otero D'Costa,
Enrique, Cronicón solariego. Páez, Justiniano J., Noticias Históricas de
la Ciudad y provincia de Ocaña. Páez C., Luis Eduardo, Pacheco, Manuel B.
y otros, Historia de la Ciudad de Ocaña Pérez Arévalo, Guido Antonio, monografía
"La Playa de Belén". Revista "Hacaritama", Nos. 16 y 17, de julio 26 de 1936 Pérez
Arévalo, Guido Antonio. Temas de Historia, Cúcuta, 2009. | |