|
JOSÉ
LUIS DUARTE GÓMEZ
Los últimos días de su Administración - 9 de agosto de 2005 - Sal y picante en una cena para seis. Por Guido Pérez Arévalo |
|
|
La residencia de la familia Muñoz Ayala es, seguramente, uno de los lugares más acogedores de Chinácota. Su construcción, de estilo colonial, lleva el sello artístico de Jorge: recovecos románticos y escaleras de medio paso, que conducen al estudio del arquitecto o a la biblioteca del historiador. La sala está ubicada en un nivel inferior, para lograr un ambiente coloquial. En la chimenea se atizan leños de Iscalá en las noches de invierno. Al lado de ésta, posan tentadoras algunas botellas de licor importado, aseguradas de depredadores en un bar con rejas de hierro forjado. La casa es seductora: podría ser un refugio de famosos, como los que vemos en la televisión, un pequeño museo o, por qué no, un grato lugar para el otoño. Retablos antiguos, pinturas, porcelanas, valiosas artesanías, obedecen a la sensibilidad y al gusto exquisito de Amelia y Jorge. Amelia es formal, reposada, de trato amable y familiar. Es una gran señora. Jorge es locuaz, hiperactivo y hasta intransigente, cuando defiende alguna de sus valiosas ideas. Es una fábrica de palabras coherentes y un infatigable productor de ideas. No tiene pelos en la lengua ni consideración con nadie para decir la verdad. Escribe bien en prosa y juega a las escondidas con la poesía. Es miembro de la Academia de Historia de Norte de Santander, de la Sociedad Bolivariana y del Centro de Historia de Chinácota; preside la Corporación de Turismo local y tiene colgados en los muros de su casa numerosos reconocimientos, condecoraciones y fotografías con personajes notables de la nación, entre ellos, el presidente Uribe Vélez, a quien considera su amigo personal. Amelia y Jorge viven solos porque sus hijos, emancipados hace mucho tiempo, se encuentran en diferentes lugares del país, al servicio del Estado o de la empresa privada. Y como están solos, viajan con frecuencia a visitar a sus hijos o al exterior. Acaban de regresar de Europa. El pasado 9 de agosto fuimos invitados a la casa de la familia Muñoz Ayala a una cena de seis amigos: José Luis Duarte, Consuelo Contreras de Duarte, los dos anfitriones, y yo con mi media naranja. Hace dos años y medio, el 17 de marzo de 2003, los mismos invitados participamos en otra cena, en el mismo lugar. En aquella ocasión, a sólo dos días de la posesión del nuevo alcalde, la reunión tenía significado de afecto, de buenos deseos... La cena del 9 de agosto, a sólo tres días de la culminación del período de gobierno, tuvo sabor de despedida. Entonces, aprovechamos la oportunidad para hacer un repaso de los acontecimientos. Le sacamos algunas verdades a José Luis y recordamos algunos pasajes de la cena del año 2003. Por favor, continúe en la parte inferior... |
|
![]() |
![]() |
![]() |
|
|
Amelia,
Jorge y Chelí
|
Consuelo
e Irma Stella - Arriba: Chelí, Jorge y Guido
|
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
La cena: chuleta de cerdo agridulce y copitas espiritosas. ¡Qué delicia! Campaña de 2003 De acuerdo con las reminiscencias, Chelí había sorteado con relativa facilidad el proceso electoral. Durante la campaña, Nubia Romero se había perfilado, inicialmente, como triunfadora, por su trabajo social y, especialmente, porque la administración municipal, encabezada por Marco Tulio Márquez Rozo, estaba a su favor. Era previsible, Marco Tulio le había ganado las elecciones anteriores a Chelí, con una precaria ventaja de 125 votos (1705 - 1580) y las heridas de la campaña seguían abiertas. Las cargas se compusieron en el camino porque, por regla general, todos los mandatarios pierden la simpatía de sus electores al final de su período. Nubia recibió, entonces, el beneplácito de la administración para su campaña, pero recogió, igualmente, la carga negativa de los electores frustrados de Marco Tulio, quienes hablaban de compromisos no cumplidos y de ausencias reiteradas del Palacio de la Esquina Redonda. Marco Tulio estaba preparado para gobernar; había participado con éxito en la administración de Pauselino Camargo en Cúcuta y traía afortunadas experiencias administrativas de otros lugares del país. Se dice que algunos estímulos del presupuesto nacional, recibidos por Chelí, llevan la marca de la administración anterior. Nubia Romero perdió las elecciones del 6 de febrero de 2003 por amplio margen, más de mil votos (2800-1599 votos). Chelí recibió respaldo de congresistas liberales y conservadores, pero quien lo llevó en andas durante su campaña fue el senador Ramiro Luna Conde. Su gobierno tiene pendiente el fallo de la historia. Los últimos alcaldes de Chinácota han sido sancionados severamente por la Procuraduría General de la Nación. Los datos más importantes de las elecciones del 19 de junio de 2005 muestran los siguientes resultados: Nubia Rosa Romero: 2035 votos - Orlando Rodríguez: 1089 votos - Reinaldo Camargo: 1065 votos. Sal
y picante en la cena con el alcalde saliente G. P ¿Cuáles fueron los funcionarios más destacados durante su administración? Alexander Contreras (Jefe de Planeación) y Juan Pabón (Tesorero), sin demeritar a los demás. No puedo olvidar el excelente trabajo de Liliana Muñoz. En los mandos medios, debo exaltar el trabajo de Mery Paulina Alvarado. Mi equipo asesor fue extraordinario, debo destacar al doctor Iván Ramírez, asesor jurídico y al doctor Torres, funcionario del Planeación Departamental, que orientó mis gestiones ante el Ministerio de Hacienda. J. M. ¿La modestia es una modalidad escasa, por qué se ha abstenido de contar sus logros en el terreno fiscal? Cuando me eligieron hubo mucha expectativa porque no era profesional. Era natural, asumía las riendas de uno de los municipios más representativos del Norte de Santander y de Colombia. Lo recibí acabado, con un déficit cercano a los 900 millones de pesos, pero lo sacamos adelante. Los resultados son claros: saneamiento fiscal, noveno lugar en la gestión regional, después de mucho tiempo en los últimos puestos; y pasamos del puesto 624 al 279 a nivel nacional. La nueva evaluación fiscal podría ascendernos al segundo lugar en el departamento. G. P. ¿Cómo le fue al final con sus electores? Unos están contentos y otros no. Eso es lo normal. Algunos desean resolver sus problemas económicos y otros las necesidades de la comunidad; lamentablemente, el presupuesto no alcanza para todo. J. M. ¿ Quiénes respaldaron su proyecto político y con quién le fue mejor? Yo recibí el apoyo de Juan Manuel Corzo, Carlos Augusto Celis y Ramiro Luna, pero me fue mejor con Ramiro Luna y Juan Fernando Cristo, quienes me ayudaron mucho en Bogotá. G. P. ¿Qué opinión tiene de Segundo González? Fue un regalo de Dios. Debió llegar antes, para que nos hubiera ido mejor. La amistad es entrañable. Él me dijo cuando iniciamos nuestra amistad "Lo conocí orinao y mocoso". No me he escudado detrás del ingeniero Segundo González, para hablar de las obras desarrolladas, yo lo respeto y lo valoro por lo que hace. J. M. ¿Y de sus proyectos de turismo? Debo reconocer que tuve la fortuna de contar con Jorge Muñoz y con Segundo González. También debo agradecer al Presidente y a Jorge, por su gestión, para obtener el Programa Nacional de Posadas Turísticas. G. P. ¿Es cierto que deja la olla raspada? No, no es cierto. Los resultados se están viendo. El sistema general de participación queda intacto. Todo lo que hemos hecho está dentro de los términos de la ley. J. M. Durante su campaña fue enfático en afirmar que no aceptaría la instalación de medidores de agua; la gerente de EMCHINAC, a contravía de ese propósito y, no obstante, las privadas y públicas objeciones, que sobre el tema se le han formulado, insiste en tal propósito al final de su mandato. Cómo analiza usted tal posición? En
mi campaña no fui enfático en una posición negativa
para instalar los contadores. Se habló de nuevas urbanizaciones
y de algunas existentes, como La Catalana, Las Isabeles, Corporación
taurina, Tisquirama, El Lago y las casas que se construyeran. Lo que
debe entenderse es que me tocó bailar con la más fea.
La instalación de los contadores genera polémica, con
buen sentido por algunos sectores y por otros con politiquería.
Tarde o temprano la Superintendencia de Servicios Públicos acaba
los plazos y obliga a los municipios, que tienen empresas de servicios
públicos constituidas, a instalarlos en los términos previstos
por la ley. |
|